sábado, 19 de abril de 2008

La Practica


Muchas veces al termino de una practica me he preguntado ¿que fue lo que aprendí hoy?; ¿reconozco los errores que cometí?, ¿mejore lo que ya sabia y conocía?; o ¿repetí crónicamente el mismo error?. Por su puesto hay ocasiones en las que digo hoy de plano no di una.
Creo que todos los que practicamos Aikido nos enfrentamos a las mismas preguntas no importa si eres principiante o medio avanzado o avanzado y medio.
La practica de ayer viernes por la noche fue una de esas ocasiones en las que tenemos la oportunidad de buscar desarrollar la técnica desde el punto de vista de la relajación y cuan diferente es la aplicación de la técnica cuando Nage o (Tori) esta totalmente relajado, lo que implica no solo un estado físico sino también mental, que al final es solo uno y lo que nunca deja de sorprenderme es cuan intensa y vigorosa puede ser esta practica, ya que si bien al principio los ejercicios simples de relajación parecería ser un juego de niños, probaron ser complejos nos exigió buscar el estado mental y cuando los fuimos transformando en técnica tomo un ritmo y cadencia particular, la ejecución de la técnica parecía simple se sentía simple y sin embargo intensa y poderosa, cuando doblábamos las Hakamas me percate que estaba cansado y pero satisfecho, cometí errores, fui corregido y logre ejecutar con fluidez, y ritmo, Tori y Uke lograron armonía, la sonrisa de Sensei daba cuenta que el cometido del día se había cumplido, nos habíamos divertido.
A lo largo de los años las palabras que mas reiteradamente he escuchado sobre el tatami a principiantes o avanzado es ¡Relajados, hombros relajados, si se tensan no fluyen!

O Sensei decía : ¨La practica debe de ser siempre placentera y alegre¨.

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